Que extraño fue volvernos a ver la cara
habías cambiado un poco
tu pelo estaba un poco más largo
peinado en trenzas simples
y aunque no alcanzaba a reconocerte bien
sabía que eras tú otra vez.
Fue mi actitud sorprendida y negativa
queriendo no creer lo que pasaba
que hacías tú aquí
y aun con la compañía que llevabas
no te importó meterte a mi casa
y esculcar cada rincón
cada nuevo evento
tratando de empaparte de todo lo que te has perdido
preguntando cuestionando afirmando si era cierto o no
si lo que encontraba daban muestras de tu olvido
o si solamente eran vagos intentos míos.
Me canse de preguntarte qué haces aquí
que no tenías nada que buscar
ni derecho para preguntar sobre mi vida
mas no podía correrte
ni siquiera podía pensar tocarte
qué acaso no te importaba que te vieran
y ese que venía contigo se enterara
de todo lo que pasamos
y de ese gran interés por reconocerme.
Mas todo lo ocurrido no es lo peor
esta historia es más triste llegando al final
pues de una cosa me pude dar cuenta
que no eras tú la que venía a mí
sino era yo quien te había traído
creando tanta expectación en tu cara
imaginando tus comportamientos
soñando que volvías a mí.
