Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

El Consejo de Ancianos.over-blog.es

El Consejo de Ancianos.over-blog.es

Un espacio donde encontrarás poesía, imágenes, comentarios y algo más.


Cosas interesantes.

Publicado por Navaromix activado 16 Septiembre 2011, 07:03am

Etiquetas: #curiosidades

errores bélicos

 

Creso, rey de Lidia. Según relata Heródoto, antes de atacar Persia en 545 a. C., el monarca consultó al Oráculo de Delfos, que le dijo: “Si atacas, destruirás una gran nación”. Y así fue; solo que al final, los persas destruyeron a los lidios. Gustavo Adolfo de Suecia se negó a llevar armadura en la batalla de Lützen (1632). “El señor es mi coraza”, cuentan las crónicas que dijo. Pereció en la lucha. El general Santa Ana se empeñó en echar la siesta antes de la batalla de San Jacinto (1836), en la guerra por la independencia de Texas. Según el historiador Stephen L. Hardin, los texanos le rodearon mientras echaba su cabezadita. La caballería inglesa no atinó en la batalla de Chillianwala (India) en 1848, y cargó en la dirección errónea. John sedgwick, general del Ejército nordista, desafió al fuego enemigo en la batalla de Spotsylvania (1864) gritando: “No sois capaces ni de darle a un elefante”. Un balazo le atravesó el ojo izquierdo. Rommel dejó su puesto en Normandía porque todo estaba tranquilo. Al día siguiente desembarcaron los Aliados.

  

 

 

Las 9 lunas de miel... más amargas

 

Atila (406-453). Leyendas germánicas recogidas por E. A. Thompson afirman que el rey de los hunos murió antes de consumar el acto con su duodécima esposa. Le reventó una arteria y se ahogó en su propia sangre. Adolf Hitler y Eva Braun se suicidaron tras la ceremonia nupcial, en 1945, tomando cápsulas de cianuro. César Borgia (1475-1507). Se “cagó”, literalmente, ya que, según una obra de Mario Puzo, un bromista cambió su poción para el vigor sexual por un laxante. John Ruskin (1819-1900). A este escritor británico le repugnó tanto la visión del pubis de su esposa, Effie, que nunca consumó su matrimonio. Al menos, eso es lo que ella confesó a su familia en una carta descubierta por la historiadora Mary Luytens. George Crossman. Este carnicero de Londres la emprendió a martillazos con su esposa tras discutir en la noche de bodas. John Harvey Kellogg (1852-1943). El inventor de los cornflakes se pasó la velada nupcial escribiendo un capítulo de una obra sobre las bondades de la abstinencia sexual. Así lo cuenta T. C. Boyle en su libro El balneario de Battle Creek.  Gregory McCloud. Esta tremebunda historia la publicó el Reader’s Digest en 1922, y la protagoniza un granjero de Minnesota que se rompió las costillas al levantar en brazos a su obesa esposa de 102 kilos. Sachi y Tomio Hidaki. A ciertas edades hay que ser cuidadosos. Lo demuestra el caso de esta pareja de ancianos japoneses que se casaron en 1978 tras décadas de soledad. Según el diario Mainichi, la emoción de verse desnudos les provocó sendos ataques al corazón. Se salvaron de milagro. Lady Di y el príncipe Carlos. Tal y como relata Andrew Morton en su controvertida biografía sobre Diana de Gales, ella y su marido pasaron la noche de bodas leyendo unos textos de Carl Jung.


 

Comentar este post

Archivos

¡Somos sociales!

Ultimos Posts